Salir a correr por primera vez es una experiencia que mezcla ilusión, nervios y muchas dudas. Tal vez hoy te decidiste a ponerte unos tenis, salir de casa y dar tus primeros pasos en el mundo del running. Y seguramente te preguntas: ¿qué voy a sentir? ¿cómo hago para no rendirme en el intento?
En este artículo te compartiré las sensaciones más comunes que viven los corredores principiantes, consejos prácticos para superarlas, y experiencias de corredores expertos que recuerdan cómo fue ese primer día que cambió sus vidas.
El primer día corriendo: ¿qué sentirás realmente?
No importa tu edad, condición física o peso: todos hemos pasado por la primera vez. Y sí, es normal sentir que:
El aire no alcanza: tu respiración puede agitarse rápidamente.
Las piernas pesan: músculos que casi no usabas empiezan a trabajar.
La mente duda: pensamientos como “esto no es para mí” o “no voy a aguantar” aparecen.
El corazón late fuerte: es tu cuerpo adaptándose al esfuerzo.
La clave está en saber que nada de esto es un fracaso, sino parte natural del inicio. Lo más importante no es correr rápido ni mucho, sino crear el hábito.
Cómo afrontar las primeras sensaciones
Aquí algunos consejos prácticos para disfrutar tu primera salida:
Empieza con intervalos caminata-carrera: corre 1 minuto, camina 2, y repite. Con el tiempo, irás corriendo más y caminando menos.
No te compares con nadie: cada corredor tiene su propio ritmo y evolución.
Concéntrate en la respiración: inhala por la nariz y exhala por la boca de manera controlada.
Ten paciencia con tu cuerpo: las mejoras no llegan en el primer día, pero sí con constancia.
Celebra cada paso: si hoy corriste 5 minutos seguidos, ¡es un logro enorme!
Historias reales: cuando los expertos también fueron principiantes
Incluso los corredores más experimentados tuvieron un primer día lleno de dudas. Aquí algunos testimonios inspiradores:
Kilian Jornet (ultramaratonista y campeón mundial de trail running):
“Recuerdo mi primera salida, tenía apenas 10 años. Me ahogué en la primera subida, pero algo me hizo volver: la sensación de libertad en la montaña.”Des Linden (ganadora del Maratón de Boston 2018):
“Mi primera vez corriendo fue dura, mis piernas ardían y me faltaba aire. Pero entendí que cada paso era una inversión en mí misma. Ese pensamiento me mantuvo en movimiento.”Eliud Kipchoge (récord mundial de maratón):
“La primera vez que corrí no fue fácil. Pero aprendí que la disciplina supera al talento. Con paciencia, cualquier corredor puede transformarse.”Paula Radcliffe (récord mundial femenino de maratón por más de 15 años):
“La primera vez que corrí me sentí torpe y sin ritmo. Pero descubrí que mi constancia era más fuerte que mis dudas. El running me enseñó disciplina desde ese primer día.”Meb Keflezighi (campeón olímpico y ganador del Maratón de Boston 2014):
“Al inicio apenas podía trotar unos minutos. Pero encontré motivación en cada mejora, por pequeña que fuera. El secreto siempre fue la paciencia.”Catherine Ndereba (dos veces campeona mundial de maratón):
“Recuerdo mi primer entrenamiento en Kenia, apenas de adolescente. Me sentía exhausta, pero la camaradería con otros corredores me hizo querer volver al día siguiente.”Scott Jurek (referente del ultramaratón en EE. UU.):
“Yo no era el típico atleta. Empecé corriendo distancias cortas y me parecía un sufrimiento. Pero poco a poco descubrí que mi mente podía empujar a mi cuerpo más allá de lo imaginable.”Haile Gebrselassie (leyenda etíope, múltiple récord mundial):
“Cuando era niño, tenía que correr varios kilómetros para ir a la escuela. No lo llamaba entrenamiento, pero esas primeras carreras formaron la base de todo lo que vino después.”Grete Waitz (ganadora de 9 maratones de Nueva York):
“La primera vez que corrí larga distancia pensé que era imposible. Pero decidí concentrarme en un kilómetro a la vez. Así aprendí que los grandes logros se construyen paso a paso.”Dean Karnazes (ultramaratonista conocido por correr 50 maratones en 50 días):
“El primer día que corrí fue sin plan, solo por instinto. Terminé agotado, pero sentí una chispa que nunca se apagó. A veces no necesitas motivación perfecta, solo dar el primer paso.”
Estas experiencias nos recuerdan que nadie nace corriendo maratones: todos comienzan con un primer día imperfecto.
Motivaciones para salir a correr
Cada corredor tiene un “por qué”. Encontrar el tuyo te dará fuerzas para seguir adelante. Algunas de las razones más comunes:
Bajar de peso y sentirse mejor físicamente.
Reducir el estrés y despejar la mente.
Buscar un reto personal, como correr un 5K o un maratón.
Vivir más sano y con energía.
Inspirar a la familia o amigos.
¿Cuál es tu motivación? Escríbela en un papel y guárdala: será tu recordatorio en los días en que no quieras salir.
El camino empieza hoy
Salir a correr por primera vez puede ser desafiante, pero también transformador. No se trata de ser rápido ni de correr largas distancias desde el inicio, sino de escuchar a tu cuerpo, ser constante y disfrutar el proceso.
