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septiembre 3, 2025

De Principiante a Pro: Cómo incorporar sesiones anaeróbicas en tu rutina de running

El entrenamiento anaeróbico es una herramienta poderosa para corredores que buscan mejorar su rendimiento, aumentar su velocidad y fortalecer su cuerpo. Aunque tradicionalmente se ha asociado con levantamiento de pesas y sprints, su integración en el running puede marcar la diferencia entre un corredor promedio y uno excepcional.

¿Qué es el entrenamiento anaeróbico?

El entrenamiento anaeróbico se refiere a actividades de alta intensidad que no dependen del oxígeno para generar energía. A diferencia del entrenamiento aeróbico, que utiliza oxígeno para esfuerzos prolongados, el anaeróbico se basa en fuentes de energía almacenadas en los músculos, como el ATP y el glucógeno. Esto permite realizar esfuerzos explosivos y cortos, como sprints, saltos y levantamiento de pesas.

Beneficios del entrenamiento anaeróbico para corredores

  1. Mejora de la velocidad y potencia: Incorporar sprints y ejercicios pliométricos puede aumentar la capacidad del cuerpo para generar fuerza rápidamente, lo que se traduce en una mayor velocidad en distancias cortas y un impulso en el rendimiento general.

  2. Aumento del umbral anaeróbico: El entrenamiento anaeróbico ayuda a elevar el umbral en el cual el lactato se acumula en la sangre, permitiendo al corredor mantener un ritmo más rápido durante más tiempo sin fatigarse.

  3. Fortalecimiento muscular y prevención de lesiones: Al trabajar los músculos de manera intensa, se incrementa su fuerza y resistencia, reduciendo el riesgo de lesiones comunes en corredores, como esguinces y tendinitis.

  4. Mejora de la economía de carrera: Un cuerpo más fuerte y eficiente consume menos energía al correr, lo que permite mantener un ritmo constante durante más tiempo.

Cómo incorporar el entrenamiento anaeróbico en tu rutina

1. Sprints en intervalos

Realiza sprints de 20 a 30 segundos a máxima intensidad, seguidos de 1 a 2 minutos de descanso. Repite entre 6 y 10 veces, dependiendo de tu nivel de condición física.

2. Entrenamientos en cuestas

Correr cuesta arriba aumenta la resistencia y fuerza de las piernas. Encuentra una pendiente moderada y corre hacia arriba durante 30 segundos, luego baja trotando para recuperarte. Repite entre 8 y 12 veces.

3. Ejercicios pliométricos

Incorpora saltos como saltos en caja, saltos de tijera y burpees para mejorar la explosividad y coordinación.

4. Entrenamiento en circuito

Combina ejercicios de fuerza como sentadillas, flexiones y abdominales con breves períodos de carrera o trote, manteniendo alta la intensidad durante todo el circuito.

Ejemplo de rutina semanal

DíaActividad
LunesSprints en intervalos
MartesRodaje suave + ejercicios de fuerza
MiércolesEntrenamiento en cuestas
JuevesDía de descanso o actividad cruzada
ViernesCircuito de fuerza + trote corto
SábadoRodaje largo a ritmo moderado
DomingoDescanso o actividad ligera

Consejos para principiantes

  • Comienza despacio: Si eres nuevo en el entrenamiento anaeróbico, inicia con sesiones cortas y aumenta gradualmente la intensidad y duración.

  • Escucha a tu cuerpo: Presta atención a señales de fatiga excesiva o dolor. Es importante diferenciar entre el esfuerzo normal y una posible lesión.

  • Recuperación adecuada: El descanso es esencial para permitir que los músculos se reparen y fortalezcan. Asegúrate de dormir lo suficiente y mantener una nutrición adecuada.

  • Variedad en los ejercicios: Cambiar los tipos de entrenamiento anaeróbico evita el estancamiento y mantiene la motivación alta.

Tendencias actuales en entrenamiento anaeróbico para corredores

  • Entrenamientos de alta intensidad y corta duración (HIIT): Estos entrenamientos combinan períodos cortos de ejercicio intenso con breves descansos, mejorando la capacidad anaeróbica y la eficiencia cardiovascular.

  • Uso de tecnología: Dispositivos como monitores de frecuencia cardíaca y relojes inteligentes permiten a los corredores medir y ajustar su entrenamiento anaeróbico en tiempo real.

  • Entrenamiento funcional: Incorporar movimientos que imitan los patrones de carrera, como saltos y cambios de dirección, mejora la transferencia de fuerza al correr.

Conclusión

Integrar el entrenamiento anaeróbico en tu rutina de running no solo mejora tu rendimiento, sino que también fortalece tu cuerpo y reduce el riesgo de lesiones. Al combinarlo con un entrenamiento aeróbico adecuado y una recuperación efectiva, puedes llevar tu carrera al siguiente nivel.

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